DECRETO 16/1998, de 29 enero, por el que se aprueba el Plan de Atención Sociosanitaria de Castilla y León.

Sección:II - Disposiciones Generales
Emisor:Consejeria de Sanidad y Bienestar Social
Rango de Ley:Decreto
 
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DECRETO 16/1998, de 29 enero, por el que se aprueba el Plan de Atención Sociosanitaria de Castilla y León.

Con la aprobación de la Ley 1/1993, de Ordenación del sistema sanitario de Castilla y León se constituyó el Sistema de Salud de Castilla y León, que incluye entre sus actividades y servicios la Atención Sociosanitaria, especialmente a los enfermos crónicos, en coordinación con los Servicios Sociales.

Igualmente, la citada Ley en su artículo 3.º establece que corresponde a la Junta de Castilla y León «la planificación, ordenación y evaluación de las actividades, programas y servicios sanitarios y sociosanitarios mediante el Plan de salud de Castilla y León».

Por otra parte, mediante la Ley 18/1988, de 28 de diciembre, se configura el Sistema de Acción Social de la Comunidad, que ha sido desarrollado con la aprobación de la Ley 2/1995, de 6 de abril, de creación de la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León. De esta forma, se ha unificado y modernizado la gestión de los servicios sociales, incluidos aquellos que fueron traspasados mediante los Reales Decretos 905/1995 y 906/1995.

En la elaboración del Plan de Atención Sociosanitaria, como parte integrante del referido Plan de Salud, se han tenido en cuenta los principios rectores de la Ordenación Sanitaria y del Sistema de Acción Social contenidos en las normas señaladas, así como la situación del Sistema Sanitario de Castilla y León y del Sistema de Acción Social. Asimismo, en la redacción del Plan se han incorporado las aportaciones de las principales entidades prestadoras de servicios sanitarios, entidades privadas, instituciones y asociaciones relacionadas con el mismo.

Por todo ello, en virtud de lo dispuesto en el artículo 3.º de la Ley 1/1993, a propuesta del Consejero de Sanidad y Bienestar Social, previa deliberación de la Junta de Castilla y León en su reunión de 29 de enero de 1998,

DISPONGO:

Artículo 1 º- Se aprueba el Plan de Atención Sociosanitaria de Castilla y León, cuyo contenido se recoge en el Anexo I al presente Decreto.
Artículo 2 º- El Plan de Atención Sociosanitaria de Castilla y León estará en vigor en el período comprendido entre los años 1998 y 2000, siendo vinculante para todas las Administraciones Públicas y entidades privadas e instituciones que desarrollen actividades en materia de atención sociosanitaria.
Artículo 3 º- Corresponde a la Consejería de Sanidad y Bienestar Social el desarrollo de las acciones contempladas en este Plan.
DISPOSICIONES FINALES

Primera.- Se autoriza al Consejero de Sanidad y Bienestar Social para dictar las normas necesarias para el desarrollo y ejecución de este Decreto.

Segunda.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el «Boletín Oficial de Castilla y León».

Valladolid, 29 de enero de 1998.

El Presidente de la Junta de Castilla y León, FDO.: JUAN JOSE LUCAS JIMENEZ

El Consejero de Sanidad y Bienestar Social, FDO.: JOSE MANUEL FERNANDEZ SANTIAGO

ANEXO I
CAPITULO PRIMERO

Análisis de la situación

  1. Análisis sociodemográfico

    En los últimos años se ha ido produciendo en las sociedades desarrolladas un proceso de envejecimiento de la población motivado fundamentalmente por la reducción progresiva de la natalidad (que, en la actualidad, se encuentra por debajo del reemplazo generacional) y por la disminución de la mortalidad (condicionada por la reducción de la mortalidad infantil, el desarrollo científico-sanitario, el incremento del nivel educativo y el desarrollo económico y social).

    Las consecuencias culturales, sociales, sanitarias y económicas que conlleva el progresivo envejecimiento de la población constituyen un elemento imprescindible para la fijación de objetivos sectoriales y globales en nuestra Comunidad.

    La población de Castilla y León ha experimentado a lo largo del siglo y hasta el último censo un crecimiento del 11%, mientras que el conjunto de la población española crece un 112%.

    En nuestra Región la población ha ido creciendo hasta 1959 a un ritmo constante pero menor que el de la población española, año en el que comienza una tendencia divergente con respecto a la de la población nacional; en la década de los 60 se inicia un proceso de regresión demográfica que se mantiene en la actualidad.

    Por provincias, Valladolid, León y Salamanca son las únicas que han contenido la tendencia demográfica negativa registrando un leve crecimiento intercensal; sin embargo, la pérdida de población se ha generalizado a todas las provincias, sin excepción si comparamos los Padrones Municipales de habitantes de 1986 y 1996. Las provincias de Avila y Zamora son las que muestran la tendencia más regresiva, superando el 6% la pérdida de población.

    La distribución de la población por grupos de edad, permite constatar el alarmante envejecimiento de la población. Exceptuando Burgos, León, Palencia y Valladolid, en el resto de las provincias los mayores de 65 años, superan, por primera vez, al colectivo de los jóvenes menores de 16 años. Asistimos, por tanto, a un proceso de recesión demográfica, dado que la mortalidad ha superado a la natalidad, y se producen crecimientos vegetativos negativos.

    El censo de 1991 (último disponible por grupos de edad) contabiliza en España 5, 4 millones de personas mayores de 65 años, lo que supone el 13, 8% de la población total. En Castilla y León se inscriben 449.816 personas mayores de 65 años, lo que representa el 17, 7% de la población de la Comunidad, teniendo un interés especial para el desarrollo de cualquier política Sociosanitaria el paralelo crecimiento del sobreenvejecimiento (población con 80 y más años) sobre el total de personas mayores de 65.

    El envejecimiento de la población de Castilla y León ha sido, en términos comparativos, más intenso y acelerado que el producido a nivel nacional. En las próximas décadas y en ausencia de cambios radicales en los factores demográficos, se agudizará esa tendencia que se traducía en una pérdida de población regional; además, el grupo de edad de los mayores aumentará su importancia absoluta y relativa dentro de la estructura demográfica de la región. Tendencia que se confirma con los datos del Padrón Municipal de habitantes de 1996 donde la pérdida de población en los últimos 5 años asciende a 37.430 personas y se estima que los mayores de 65 años representan el 20, 09% de la Población total; para el año 2000 esa proporción alcanzará el 21, 43% superando las 528.000 personas.

    Los resultados del último censo y de la Encuesta de presupuestos familiares, respecto a las condiciones de convivencia de los ancianos indican que el 3% viven en asilos y residencias, el 12, 5% de los que residen en viviendas lo hacen solos y el 44, 8% viven en hogares de dos personas, si bien, de este porcentaje, más de la mitad conviven con otros ancianos de 70 o más años; por lo tanto, podemos deducir de todo lo anterior, que el 36% de los ancianos de Castilla y León viven solos o con otra persona de más de 70 años.

    Este indicador del aislamiento residencial se puede explicar por el paso de un sistema comunitario a otro individualista con un debilitamiento de las relaciones interpersonales y familiares, la progresiva urbanización de la población con la pérdida de valores tradicionales y la incorporación de la mujer al mundo laboral.

    En nuestra región la densidad de población es de 27, 02 hab./km2 siendo una de las más bajas de Europa; el 32% se encuentra en los núcleos rurales, 15% en semiurbanos y el 53% en urbanos. Nos encontramos, por tanto, ante un alto porcentaje de población rural diseminado en pequeños municipios con una tasa de envejecimiento del 24, 8%, más del doble que la de la población urbana.

    Además de la configuración territorial del envejecimiento, otro aspecto de gran importancia socio-económica es su distribución según el sexo: De los mayores de 65 años, el 42, 4% son varones y el 57, 6% mujeres.

    Las distintas proyecciones de población para Castilla y León confirman la tendencia regresiva, con disminución constante de la población en todas las provincias, donde las tasas de mortalidad han superado a las de natalidad.

    Desde el punto de vista de la planificación, estas proyecciones nos están situando anticipadamente en escenarios de actuación sobre el que ya se puede y deben plantear estrategias de intervención.

    La edad es un elemento relevante en el análisis de la utilización de servicios sanitarios y sociales. También la morbilidad está relacionada en la mayoría de los casos con la edad, el cambio significativo de la estructura de edades de la población va a producir un cambio cualitativo y cuantitativo de la demanda.

    El previsible cambio de demanda se traduce en la necesidad de crear servicios personales que atiendan las necesidades de grupos compuestos entre otros por:

    - Personas susceptibles de utilización de prótesis u otras tecnologías de apoyo a incapacidades.

    - Personas mayores con problemas de autonomía leve.

    - Personas mayores con patologías crónicas severas que van a requerir un control sanitario básico y un fuerte componente de cuidados de rehabilitación...

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